Quiero escribir los versos más libres esta noche…
Pero Pablo Neruda me lo
está coartando.
¿Por qué no copiar, aprenderse un puñado de poesías,
tomarlas como refugio de soledades y cambiar
el mundo?
(por lo menos mi mundo, que para el caso
es “El Mundo”)
La vieja pregunta: ¿Quién
fue más poeta,
Pablo Neruda o
el Che Guevara?
¿Hacen falta más palabras o hacen falta
más acciones?
¿Se necesitan palabras para motivar acciones o
se necesitan acciones que motiven
palabras?
La palabra es el secreto del mundo.
El
mundo el reflejo de la palabra.
Y el poeta ahora es:
PROFETA
Pero clama en el desierto….
Y el poeta debe de expulsar a los mercaderes del
templo:
(A los que prostituyen la palabra, y la venden a
cambio de becas, publicaciones, puestos políticos.)
El poeta debe ser ese niño que grita: “El Emperador
está desnudo” (y también está pendejo.)
El poeta es ese pequeño dios que decía Huidobro,
Que cree en si mismo y en su palabra, que sabe infinita,
que sabe justa.
Aunque nadie la comprenda.
Aunque socabe el silencio de los sordos.
Aunque le deje solo, solo.
solo solo.
solo, solo.